
Veo al caballo mascando hierba, al transeúnte cruzar la calle, a la gota caer desde el tejado…¡todos están envueltos en tanta belleza!
Cada cosa parece ocurrir lentamente, la vida está suspendida eternamente, en ella podemos disfrutar la divinidad del momento, apropiándonos de él, fundiéndonos con él.
Conscientes de que este momento es único e irrepetible, ahora lo miramos con otros ojos, nos salimos de nosotros mismos y nos convertimos en la realidad que nos entorna, ahora somos sujeto y predicado a la vez. Ya no hay Yo y Ello, interno y externo, ahora todo Es, una unidad indivisible e indefinible.
Así, dotados de un amor desbordante, propio de la belleza, ya no estamos separados de nada, y podemos percibir la vida como mi propio Yo, un Yo indefinido descentralizado y disuelto en cada partícula que conforma al universo, la Nadedad.
Miramos los eventos pasar y descubrimos algo maravilloso. Contemplamos la realidad y caemos en cuenta que todo sucede porque todo es el efecto de una causa, los efectos infinitos de infinitas causas. Hay una interconexión e interdependencia evidente porque lo uno no puede suceder sin lo otro y cada cosa está relacionada íntimamente.
¿No os habéis nunca parado en el medio de una calle para observar vuestro entorno? Huele a lluvia, los árboles se mueven al son del viento, la luz del semáforo se vuelve verde, una corneta invade el sonido, más allá hay un vendedor ambulante, por aquí una paloma picotea el suelo y allá un caracol sube por una piedra accidentada. Hay una armonía perfecta, el orden dentro del caos es algo tan evidente.
Convivimos en un mismo mundo e imprimimos nuestro ser en él, nuestra esencia estará siempre ahí y nuestros pasos vividos nunca se borrarán de la historia universal. Somos también verbo.
Todo es un ser sensible y todo es capaz de apreciar la belleza de la vida. Porque la belleza divina no es un concepto de naturaleza intelectual, es una abstracción inefable que está al alcance de cualquier cosa ¡hasta las piedras la sienten!.
La belleza mueve al universo y hace que esté se expanda y contraiga. La belleza tiene muchos nombres: algunos la llaman estética, otros simetría, por aquí unos le dicen cosmos u orden, otros dicen que es Dios.
¿Qué es la realidad sino una danza de elementos?
¡Sublime suerte la nuestra y la de la creación entera, somos seres sensibles y podemos gozar la alegría de vivir, de sentir, de apreciar la belleza inmanente y trascendente!.
Con-firmo y a-firmo que usté señorita Rebecca es una ilumiNADA xD BEsos llenos de BElleza
ResponderSuprimir!!!! Q ALEgria Leer(Tè)!!!!
ResponderSuprimirque ALEgria Leer Te....
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