
Capso descubrió un buen día que estaba encerrado.
Fue una mañana cuando la lluvia caía, había paro de transporte y el computador estaba dañado. No había nada por hacer, nada que hacer.
“¡Qué días aquellos donde yo todavía jugaba, no tenía miedo y siempre estaba dispuesto a inventar!”
Duda existencial se asoma a través de la melancolía y da paso a quebrantar el pensamiento convencional.
Capso miró a su alrededor y dejó de mirar sus pies, buscando negligentemente algo que captara su atención, algo que lo distrajera de su tedio.
Pensó.
Su entorno le parecía tan ajeno, tan externo a él, tan disociado de su persona.
“Yo y mi entorno....Mi entorno y yo.”
Sí, era visible, era válida su reflexión. Capso estaba encapsulado en una burbuja transparente, cálida, cómoda y protectora. Por eso sentía que había un “yo” y un “eso”. Porque en la burbuja estás “dentro”, lo externo a ella es “fuera”.
Y es que no podía ser de otra forma. Desde pequeño había nacido con esa normal y naturalísima condición.
Todos vivían en una burbuja pero no todos lo admitían. Había muchos que creían haber sido bendecidos, iluminados y deslastrados de esas burbujas primitivas.
Escribían libros, creaban religiones, dictaban talleres, predicaban por todo el mundo. ¡Yo soy libre de esa cosa!. Pero la esfera seguía invariablemente ahí....siempre. Para algunos ésta era más trasparente, para otros más opaca... para unos era más fácil mirar hacia afuera, para otros la vista hacia allá se nublaba más.
“¿Como salirte de la burbuja? ¿Cómo salirte de ti mismo? ¡Desnaturalizado seré! Porque no puedo ser lo que no soy.”
Explotada la burbuja explotas tú -y tu aire- y te disuelves con la realidad externa. Imposible.
Y es que una buena mañana Capso descubrió que estaba encerrado en sí mismo...
"Yo soy yo y mi mundo...Yo soy yo y mi burbuja"
C'est vrai, nous sommes tous enfermés dans un carcan, l'une personne plus que l'autre. Les exigences de la vie quotidienne, les relations sociales, pour certains la foi ou la croyance forment tant d'obstacles à la libération de notre plus profonde entité individuelle. Je pense au grand philosophe existentialiste Jean-Paul Sartre et son analyse du " pour soi" et de "l'en soi". Les choses "sont", certains hommes "sont" aussi, déterminés à l'extrême, immuables, incapables de mener leur propre existence... C'est horrible. D'autres, comme toi, "existent", réfléchissent, créent leur propre vie avec leur volonté libre, osent prendre leurs propres décisions même si celles-ci ne sont pas toujours les bonnes, mais ils vivent, toi tu vis, tu ne végètes pas enfermée dans une bulle... Je te félicite, sois fière de toi-même, ne te laisse subjuguer ou déterminer par rien ou personne. Sprituellement, de loin, de cette vieille Europe, je te soutiens de toutes mes forces intellectuelles et morales.
ResponderSuprimirBruno
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